· Si has sido víctima de un delito violento , defiéndete, nombra abogado y procurador. Hazte oir.
· Si como consecuencia del delito padecido has sufrido lesiones, acude a un Centro Médico para que te atiendan e informen del estado y gravedad de las mismas.
· Las prendas de vestir pueden tener importancia para la investigación, no las laves ni destruyas, consulta con tu abogado o con la policía.
· Si has sufrido un delito contra la libertad sexual, acude a un Centro Médico y a denunciar los hechos, no olvides que debes ser tratado por personal especializado.
Actitud ante una Víctima
La respuesta del entorno de la víctima (amigas/amigos, compañeras/os, familiares, pareja, conocidas/os...) tiene especial importancia, ya que una actidud adecuada hacia ella facilitará su recuperación. Recuerda:
Mantén la calma y aborda el tema con serenidad.
Escucha con interés y atención lo ocurrido.
Busca soluciones a los problemas más inmediatos.
Respeta su privacidad, tiene derecho a ella.
No muestres una actitud morbosa, interesándote por detalles del suceso que la víctima prefiere no comentar.
No te comprometas con ella como si fuera un “bicho raro”.
No le quites importancia al hecho. Para la persona agredida, durante un tiempo, su
agresión pasa a ser el centro de su vida.
Asegúrale que no es culpa suya. No hay excusa válida para atropellar la dignidad de una persona. Muestra comprensión, brindando tu ayuda para lo que necesite.
No juzgues su comportamiento culpabilizándola con preguntas referidas a lo que pudo haber hecho e hizo antes, durante o después de la agresión. La víctima nunca es responsable de su agresión.
No adoptes una actitud sobreprotectora que limite su capacidad de decisión, o que se traduzca en u exceso de consejos no pedidos por ella. Tampoco pretendas compensarla por lo ocurrido colmándola de atenciones y privilegios.
Anima y apoya para que lo antes posible reinicie su vida habitual.
La víctima no debe renunciar a ninguna de sus costumbres ni libertades, que pudiera ejercer antes del suceso. |