Para variar, la justicia española de nuevo ha vuelto a lucirse con sus sentencias dignas de un monumento, por no mencionar que para exponer una sentencia te ponen un rollo que de verdad lo es.
Ahora resulta que atracar una persona está penado con 10 meses de prisión, mientras que arrancar un trapo nacional comporta casi tres años de cárcel. Para explicarme mejor expondré mi caso: 26 de mayo de 2007 22:00h. Estoy haciendo mi trabajo provisional repartiendo pizzas y un atracador (Raúl M. LL. se llama) viene a intimidarme ocultando un arma. Me exige que le de todo lo que llevo encima y me niego, porque estoy harto de tanta impunidad. El sujeto me ataca, yo me defiende como puedo, pero es inútil. Me perfora el oído y me asesta 15 Puñaladas.
El resultado es pérdida de audición de por vida, cola de páncreas y pleura perforadas y casi tres meses de ingreso hospitalario de ello una semana en la UCI. Todo con secuelas de por vida.
Pues bien, el atracador se victimiza con su adicción a la cocaína, recibe un descuento en su pena solo 10 meses de condena por el atraco, aunque se le suman cuatro años-que no lo serán por mis lesiones y solo tiene que indemnizarme con la mísera suma de 20.000 euros casi tres millones de pesetas, licencia para atracar por lo menos-. Sin embargo los mismos jueces no tuvieron inconveniente en ratificar una condena de casi tres años a un joven por una chorrada como arrancar un trapo nacional y otra tontería que no comportaba peligro para las personas.
Nunca he creído en la justicia española, pero si llego a saber, que me tocaban tan-ilustres magistrados( P. M. G., J. A. A. y MJ. M .P.) con esa triste reputación, no me presento al juicio como protesta, y por falta de confianza en esas personas que al parecer se ríen de la ciudadanía honesta. .
Realmente, para tributar a semejantes "ilustrísimos" magistrados, mejor me mudo a otro país donde la justicia si tenga sentido común y donde un juez sepa que cobra gracias al contribuyente, porque en este país no pienso empezar de nuevo. Aquí sobra la megalomanía y los brindis al sol, también falta humildad y mucha vergüenza en la mal llamada justicia española.